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¿Tienes adicción al running?

¿Tienes adicción al running?

¿Tienes adicción al running?… No te pierdas las claves que lo desvelan (lo dice la Universidad de León, nada menos).

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¿Se puede tener adicción a una actividad saludable?

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La palabra adicción no le suele caer bien a nuestra lengua, de hecho, la Rae en su definición, utiliza expresiones como “dependencia de sustancias”, “actividades nocivas” o “afición extrema”.

Pues bien, la Ciencia sobre los años 80 empezó distinguir entre adicción positiva y adicción negativa. La negativa, la solemos tener clara. Pero, ¿podemos convertirnos en adictos positivos o adictas positivas? Parece ser que sí.

Piensa en algo que te encanta hacer y que, en principio, ni tu ni nadie —en su sano juicio— consideraría que pudiera hacer daño a tu salud. Vamos, que hasta a tu abuela le parecería una maravilla.

Pues bien, si esa actividad te produce un placer extremo—sí, los científicos también usan descripciones intensas, ¡qué te creías!—, entonces, se trata de una adicción positiva. Pero, ¿cuándo una adicción pasa de ser positiva a negativa? Cuando tu vida gira en torno a esa actividad.

El cambio de planes importantes, el abandono de compromisos, de responsabilidades diarias con tu familia, en los estudios o el trabajo, de rutinas habituales o incluso de actividades de ocio y de relación con tus amistades, por no perder ni un día de práctica de esa actividad concreta, tiene que ponerte en alerta sobre una posible adicción negativa.

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Dejará de ser una actividad gratificante que te producía placer—el placer será sustituido por el alivio—, te resultará muy difícil dejar de practicarlo o incluso seguirás haciéndolo, aunque hayas visto que muchas veces te traerá consecuencias negativas para tu vida o tu salud (como, por ejemplo, lesiones).

Se convertirá en una obligación, que escapa a tu control, que no se adapta a tu horario, a tus ganas, a tus preferencias o un simple cambio de planes.

La Universidad de León hace una revisión sobre el fenómeno running y cómo una actividad con grandes beneficios a nivel físico, mental y psicosocial puede llegar a convertirse en un trastorno de conducta.

Concretamente, el running tiene mucha miga.

Está relacionado con un fenómeno llamado la euforia del corredor o high runner y que produce una especie de éxtasis en el gran capitán —el cerebro—, durante y después de correr largas distancias.

¿En qué se traduce esa recompensa neurológica? En una sensación de bienestar en nuestro estado de ánimo y una disminución de la sensación de dolor, según el estudio de Dietrich y McDaniels de 2004.

Se ha constatado que provoca la activación del sistema opioide endógeno (que es un sistema que regula el dolor, entre otras cosas) y la regulación de la interluicina-6 (también relacionada con nuestra percepción de estímulos dañinos, así como, su efecto sobre la inflamación). A todo esto, hay que sumarle que mejora la autoestima, las relaciones sociales y la consecución de una imagen corporal que nos haga sentir guapos/as y saludables.

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Por lo tanto, es una afición que provoca muchas satisfacciones, lo que puede llevarnos —si se convierte en obsesión— al lado oscuro, como explican Freimuth, Moniz y Kim en su Modelo de Cuatro Fases para la Adicción al Ejercicio (2011):

1ª fase: Se hace el ejercicio por placer y buscando mejorar la calidad de vida.

2ª fase: Pasamos del placer a utilizar el ejercicio como reductor del estrés diario.

3ª fase: Va ganando importancia en nuestra vida y vamos modificando la agenda diaria para que tenga un hueco a toda costa.

4ª fase: Ya es el eje central de nuestras vidas, ocupa nuestro tiempo y nuestro pensamiento. Es entonces, cuando pueden ocurrir síntomas como la tolerancia (incremento de la práctica para obtener los mismos efectos positivos), la abstinencia (malestar intenso por no poder practicar) y los conflictos con familiares y amigos, entre otras cosas.

Para terminar, decirte lo siguiente:

Y a ti, corredor, corredora que el efecto running te acompañe, pero siempre con moderación y una sonrisa en los labios.

¡Hasta el próximo post, psicoclinianos!

Autora: Blanca de la Torre – Psicología en un click

 

Fuente:

Revista de Psicología Aplicada al Deporte y al Ejercicio Físico

Adicción a correr: una revisión desde sus inicios hasta la actualidad

Abel Nogueira López, Alfonso Salguero del Valle y Sara Márquez Rosa

Universidad de León, España

Revista de Psicología Aplicada al Deporte y al Ejercicio Físico (2017), 1, e6, 1-22

 

 

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