BUSCAR

«Mujer» Capítulo 77: Sirin lleva a Arif al límite de su paciencia

«Mujer» Capítulo 77: Sirin lleva a Arif al límite de su paciencia

«Mujer» vuelve a Antena 3 con el capítulo 77. La respuesta de Arif deja desconcertada a Sirin, que cada vez se siente más sola. No te lo pierdas a partir de las 22:45.

«Mujer» Capítulo 76: Sirin, cada vez más sola

«Mujer» Capítulo 75: Los sueños y la felicidad de Bahar en la cuerda floja

Capítulo 77 – Primera parte

Bahar ha decidido dejar de ocultar que le gusta estar al lado de Arif e, incluso, ha sido suya la iniciativa de acompañarle a una cena con amigos a la que todos iban a ir con pareja. Y han pasado una velada muy agradable, entre risas y miradas llenas de afecto y complicidad. Después, han paseado por el centro de Estambul, cuyas calles están llenas de adornos ante la llegada del año nuevo. Esas luces llenan de esperanza a Bahar: “Me hacen creer que puedo empezar de nuevo”, asegura mientras Arif la mira sonriente, como durante su merienda en el puerto.

Hubo un tiempo en el que Kismet y Cem vivían felices juntos. Eran pareja y esperaban un bebé, lo que les llenaba de ilusión. Sin embargo, ella tenía una sospecha, un mal presentimiento. Los dos trabajaban para otro hombre en el concesionario pero Kismet no se fiaba de él. Por eso, y por su embarazo, quería dejar su puesto y aconsejó a Cem que hiciera lo mismo. Veía que su jefe se estaba involucrando en negocios turbios. ¿Qué podía haber de malo en vender coches? Sin embargo, el jefe no se tomó nada bien que Kismet dejara su trabajo y ordenó a sus hombres que la dieran una paliza. Fue tan violenta que perdió a la niña que esperaba. Ella quedó devastada ante esta noticia y tenía muy claro a quien culpar de esta desgracia: a Cem.

El regreso de Ceyda a la casa de Fazilet está devolviendo la alegría y las ganas de vivir y disfrutar a Raif. Además, ha encontrado unas cajas llenas de adornos navideños y ha comenzado a decorar la casa. Cuando la escritora lo ha descubierto, se ha preocupado porque pensaba que no le iba a gustar nada a su hijo. La vida de Raif cambió en la Nochevieja de hace algunos años. Tuvo el accidente que le dejó en silla de ruedas precisamente un 31 de diciembre. Sin embargo, él mismo estaba ayudando a poner el árbol de Navidad. Raif es otro desde que Ceyda ha vuelto a su vida. Y Fazilet parece que empieza a aceptarla, tras haberla readmitido en su casa.

Capítulo 77 – Segunda parte

Kismet sigue triste por los recuerdos que regresan a su memoria, los de la etapa más dura de su vida. Camina entrelazando su mano a la de Emre, que aún desconoce el pasado de su novia junto a Cem y la tragedia que rompió su matrimonio.Todo cambió el día que Kismet decidió dejar de trabajar en el concesionario, porque estaba embarazada y porque veía negocios turbios por parte de su jefe. También le aconsejó a Cem que renunciara. Él no lo hizo, ella sí. Y su jefe ordenó que le dieran una paliza por la que perdió el bebé que esperaba. Hundido, Cem decidió vengarse de él. Se tomó la justicia por su mano. Es el día en el que se volvió una persona oscura, la que ahora estafa, chantajea y delinque.

Justo cuando Ceyda cree que empieza a surgir algo muy especial entre ella y Raif, un detalle consigue inquietarla. Él va a recibir la visita de una amiga muy especial, incluso íntima, lo que dispara sus celos. ¡Con lo bien que estaba yendo la Navidad! Raif la nota celosa, e incluso lo encuentra divertido… porque no es lo que ella sospecha. Efectivamente, la amiga le habla de una forma cariñosa, le toca la pierna, tiene una gran confianza… Todo esto va indignando a Ceyda hasta que Arif le revela a su amiga el motivo por el que se encuentra tan bien: “Alguien me devolvió la vida”. Y, mirando a Ceyda, añade: “Tú me diste el beso de la vida”. ¿Cómo reacciona ella ante esta declaración?

Todo es alegría en casa de Bahar, donde preparan la cena para despedir el año y dar la bienvenida al nuevo. Sin embargo, Bahar y Ceyda notan que Enver está desanimado. La decisión de dejar sola a Sirin en una noche tan especial le ha puesto inevitablemente triste. Por eso, solidarizándose con él, deciden aceptar que Sirin se sume a la cena. Arif se ofrece a subir a su piso a decírselo. Mientras, los niños juegan. Doruk incluso ha descubierto uno de sus regalos. Y Arda observa el árbol de Navidad que han hecho con las cajas de los puzles. Atraído por ese juego, coge una de las cajas y el árbol se desmorona. Justo en ese momento, se escucha un disparo. Procede de arriba, del piso de Sirin… Nadie había aún descubierto que se había hecho con la pistola de Sarp.

La mente de Sirin es tan retorcida que nadie sería capaz de adivinar lo que pasa por su cabeza. Quizá ni ella misma tiene claro aún lo que va a hacer con la pistola que Bahar y Arif creen haber lanzado al mar. Sirin es más peligrosa que nunca, ahora que se siente cada vez más sola. Nadie habla con ella y hasta Enver le ha retirado la palabra. Su padre, que prometió a Hatice que la protegería, ya no la soporta más. Para colmo, está viendo cómo Bahar y Arif están cada vez más unidos. Por eso, a la mínima oportunidad, Sirin intenta llevar a Arif al límite con la persona que más le ha incomodado: Sarp. Pero él tampoco se queda callado, y su respuesta consigue dejar a Sirin descolocada.

Deja un comentario