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Los Swingers

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Los Swingers -¿Otra forma de amar?

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Diferentes formas de relaciones sentimentales han existido siempre a parte de la monogamia; la pareja swinger es una de ellas.

swingers-9 Swing es un término inglés, que en español significa oscilación, columpiarse… Imagina el movimiento de un péndulo, se mueve a un lado u otro, pero siempre volviendo a su punto de origen. Si esta idea la trasladamos a la pareja, a eso hace referencia el término de pareja swinger. Son parejas estables, que interactúan, “se columpian” con otras, pero siempre volviendo a su pareja de referencia. Parejas que “firman un contrato abierto” donde se intercambian individualmente o grupalmente en sus actividades sexuales con otras parejas.

swingers-3Las parejas que llevan a cabo esta conducta sexual, deciden hacer partícipe de su intimidad sexual a los demás, pero SIEMPRE es una decisión conjunta, permitida y practicada por ambos. Esta apertura hacia el exterior, se reduce al ámbito sexual, ya que la monogamia se daría a nivel emocional. Estos hombres o mujeres que dicen: “soy swinger pero mi mujer o mi marido no lo saben”. No os confundáis, esto es ser infiel, eso no es ser swinger. En las parejas swingers no hay engaños, es una conducta que a nivel erótico es necesitada y disfrutada por los dos.

Entre si es solo una conducta sexual o un estilo de vida, hay discrepancias entre diferentes profesionales, ya que ser swinger no es solo tener relaciones sexuales dicen muchos de ellos. Muchas parejas swinger realizan comidas, reuniones donde comparten experiencias eróticas, se van de vacaciones juntas…etc. Entre las conductas swingers están: compartir el espacio físico con otras parejas todas ellas practicando sexo, intercambiar parejas, tener relaciones con tu pareja y que un tercero observe.

swingers-8Un verdadero swinger no engaña, respeta un no por respuesta, no persuade ni presiona para que practiques su filosofía y tengas ese tipo de relaciones sexuales. Cuidan mucho su aspecto, su higiene personal y abogan por la seguridad utilizando preservativos, porque finalmente son interacciones que vas a tener con tu cuerpo y en donde tu salud está en juego.

Lo que nosotras desde nuestra experiencia profesional, tenemos claro que para que esto no afecte al día a día de una pareja, ambos miembros deben tener una personalidad madura, pues este tipo de prácticas pueden acarrear riesgos en la estabilidad emocional de uno mismo o de la pareja en general.

swingers-6Muchas parejas recurren a este tipo de prácticas para romper con la monotonía y/o aburrimiento sexual, con el objeto de poner un poco de pimienta a la relación. En muchos casos uno de los dos no está convencido y accede por miedo a perder a su pareja y complacerla en cumplir sus fantasías. Las actividades swingers son un arma de doble filo: por un lado se lleva la sexualidad a un extremo donde se alcanza un disfrute ilimitado, sensación de libertad y autonomía, pero por otro lado si no estás convencido, puede suponerte daños emocionales generando estados ansiosos y depresivos agudos, sensación de degradación, etc. El gran problema es acceder a esta práctica por una moda o como un intento de salvavidas de la relación si se atraviesa por un mal momento, y no por una necesidad real de ambos miembros de la pareja.

El iniciarse en esta práctica sin estar al 100% seguro, lo primero que puede que sintamos, al ver a nuestra pareja disfrutar con otra, es miedo. Miedo y desconfianza porque se enganche o enamore de él o ella, esto se derivará en posibles celos y consecuentemente sentiremos inseguridad y nuestra autoestima se verá degradada.

swingers-2Megan Fleming, psicóloga clínica y terapeuta sexual del Centro Médico Beth Israel de Nueva York, advierte que existen peligros psicológicos cuando una pareja decide acceder a este tipo de prácticas sexuales por una fantasía o por satisfacer al otro: “Una fantasía sexual muy ardiente no necesariamente se traduce en algo que se disfruta en la vida real. En una fantasía, uno controla todo lo que sucede y en la realidad no sucede lo mismo“.

Como podréis observar, es una práctica que si deseáis iniciaros en ella requiere: responsabilidad, respeto, comunicación clara y abierta y unas reglas de juego que nunca deben saltarse. Es algo que va más allá de participar en un juego sexual por las consecuencias emocionales que puede acarrear.

Psicología Clave. Elena Sánchez-Porro e Irene Albert Cebriá.

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