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¿Quieres hacerme caso?

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Incertidumbre y Desempleo

¿Quieres hacerme caso?

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Cómo procurar que los niños atiendan y obedezcan

hacer-caso-1Cualquiera que conviva varias horas al día con niños sabe que es difícil que obedezcan. Se trata de un proceso que lleva a niños y padres a entenderse para sacar adelante el día y sus muchas actividades. También se las ven con algunos problemas profesores, abuelos y cuidadores.

El drama empieza con una orden que hay que repetir cincuenta veces, remoloneos, enfados, gritos y acaba con tristeza y frustración. Necesitamos poder conducir a los niños, que nos escuchen y respondan, pero siempre recordando que lo harán como niños. Para ello necesitarán que nos comuniquemos con ellos de una manera concreta y que respetemos sus tiempos.

Siempre podemos llegar a entendernos y así conseguir que los niños se porten bien en familia y fuera de ella. Para echar una mano a los que no consiguen que los niños hagan caso y para revisar qué perseguimos con ello queremos ofreceros algunas reflexiones y consejos.

¿Qué quieres que haga?

hacer-caso-20Para los pequeños, la forma en la que les damos la información es muy importante. Debemos esforzarnos en ser claros con ellos, limitando las instrucciones todo lo que podamos pero especificando mucho. Concreción y sencillez funcionan mejor.

Por ejemplo, con niños pequeños será más útil pedirles que recojan sus juguetes y los metan en el baúl que pedirles, simplemente, que recojan su cuarto.

Primero una cosa y después otra

hacer-caso-8Igualmente importante a la hora de dar instrucciones es separar unas tareas de otras y no pedirles que lo hagan todo de golpe.

A veces, cuando el tiempo corre y nos estresamos, nos es muy difícil hacer esto, como cuando tenemos que salir para el cole a primera hora de la mañana. A menudo gritamos con las llaves en la mano que se cepillen los dientes y luego se pongan los zapatos, que cojan la mochila, etc.

Es muy sencillo abrumar al niño con nuestra propia ansiedad y tantas instrucciones. Será mejor que practiquemos con nuestra paciencia y los acompañemos mientras hacen primero esto y después lo otro.

¿Qué me das a cambio?

hacer-caso-9Para vérselas con los más remolones nos ayudará mucho el ofrecer algo a cambio de que hagan lo que les pedimos. ¡Ojo! No se trata de sobornarlos para que se porten bien, sino demostrarles que si lo hacen podremos pasar a la siguiente cosa y que esta será buena o importante para ellos.

Un ejemplo: si el rato de la cena se hace largo y pesado porque no quieren comer o lo hacen muy despacio, podemos informarles de que en cuanto cenen nos sentaremos con ellos a ver su peli favorita, o leeremos ese cuento tan especial. Con un poquito de planificación e ingenio podemos hacer que la ilusión sea el motor para que se porten mucho mejor.

Ayúdame a ver el futuro

hacer-caso-18Todos hemos experimentado lo que sucede al ir a buscar a un niño para decirle que tiene que dejar lo que está haciendo para irnos. Horror. Comienza la pataleta, el llanto y, de pronto, un niño que estaba concentrado, feliz y disfrutando acaba de entrar en una rabieta y es totalmente normal.

Los pequeños no están al mando de sus vidas: los adultos les decimos cuándo es hora de esto y de aquello, cuándo hemos acabado de jugar, cuándo toca el baño y cuándo nos vamos a la cama. Dentro de este orden en sus rutinas, tenemos que enseñarles a regularse lo mejor posible, a que gestionen su humor y su energía, de la misma forma que han de tolerar su frustración.

¿Por qué no arrojar luz sobre lo que haremos hoy? Podemos tener un planning, en la nevera, por ejemplo, y repasar con ellos si hay cole, si después van a ver a los abuelos o a ir a clase de inglés, etc.

De la misma forma, es muy útil anticiparles cuándo se va a terminar una actividad para empezar otra. Una fórmula estupenda es ir a verlos quince minutos antes y decirles “dentro de diez minutos tenemos que irnos a la bañera, así que ve terminando de jugar”. Si nos reservamos unos minutos para emergencias podremos dialogar con ellos si lo necesitan.

¿A que lo he hecho bien?

Shacer-caso-15iempre hay que estar atentos a lo que los niños hacen bien. Cuando estamos atentos y se lo reconocemos, es muy probable que lo repitan. Así les demostramos respeto y les damos atención. No dejemos de atender a las pequeñas cositas que han hecho bien aunque el resultado final no haya sido el que deseábamos.

Debemos felicitar todos sus progresos y cambiar el pero… por seguro que el próximo día también…

Con esto y sabiendo que a todos nos hace falta paciencia os dejamos. Estamos a vuestra disposición en clavepsicologia@gmail.com

Os deseamos una feliz semana.

Elena Sánchez Porro-Frías e Irene Albert Cebriá.

 

 

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