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Parte I: Razones para no volver a casa por Navidad

Parte I: Razones para no volver a casa por Navidad

 

psicologia clave

Casa en Navidad

 no-volver-casa-navidad-11“Vuelve, a casa vuelve, vuelve a tu hogar …” Así dice uno de los ya muy conocidos spots navideños. Como veréis en el video se celebra la fantasía del día de fiesta de una familia feliz disfrutando alrededor de una mesa cargada con las comidas típicas del día de Navidad. Tal y como observamos claramente en el spot, el fuerte mandato cultural de ir “a casa” es difícil de desobedecer, independientemente de que vivas en el país que vivas o del tipo de trabajo que tengas, parece que si no vas en estas fechas al hogar en el que naciste y te criaste, eres raro, mal hijo, un despreocupado por los demás. Pero te aseguramos que, también existen muchas razones para que en estas fechas te quedes en el nuevo hogar que has formado y por las que no debes disculparte ni sentirte mal por no acudir a tu hogar de origen.

Puede que nuestra ausencia en unos días tan señalados genere decepción y desilusión en los otros y para nosotros ver como “puede que estemos haciéndoles daños” nos resulte emocionalmente duro. Pero te aseguramos que hay razones por las que decir “adiós al ir a casa este año” sea muy saludable para nosotros y los nuestros.

A continuación, te damos varias razones para no ir a casa por Navidad:

  1. TIENES HIJOS PEQUEÑOS

Casa en NavidadCon tres hijos menores de 6 años, una antigua cliente nuestra, veía la Navidad como una agotadora maratón. La Nochebuena en casa de su padre. La mañana de Navidad en casa de su madre y de su segundo marido. Por la tarde una rápida visita a su abuela en la residencia de ancianos y por la tarde-noche de cena en casa de los padres de su marido. Al final del día, los niños tenían un comportamiento inaguantable, estaban rabiosos y muy cansados, con su rutina de horarios totalmente rota y que a los enanos tanto les afecta. Los adultos estaban igualmente agotados y sin la fuerza al final del día para poder dar los mejor de ellos. Sin embargo, lo mantuvieron durante años.

Para la mayoría de las familias jóvenes, que como ya es habitual, muchas de ellas viven fuera de su ciudad de origen y tienen hijos pequeños, se hace evidente que tratar de encajar las múltiples visitas en los tres o cuatros días clave de Navidad es simplemente demasiado difícil. El viaje y la interrupción general de las rutinas familiares dejan a todos alterados cuando lo que realmente quieren es pasar un buen rato y descansar.

Este puede ser el año en que tú, tal y como hizo nuestra clienta, replantees las visitas que hacer y el horario que le dedicas a cada una de ellas. Quizás puedes organizar una de esas visitas en tu casa con una merienda, ya que las comidas y cenas son más jaleosas y sobre todo por el alboroto de los más pequeños. O tal vez, en vez uno de esos encuentros familiares podáis adelantarlo una semana o dos antes de Navidad de esa manera los niños no estarán sobrestimulados y abrumados con tantas visitas y compromisos en Navidad. Recuérdate a ti mismo y a los demás que lo importante no es el día y la fecha, sino reuniros y disfrutar de ese tiempo juntos pudiendo dar lo máximo de cada uno.

  1. TIENES UN HIJO CON NECESIDADES ESPECIALES

no-volver-casa-navidad-6En consulta también tuvimos durante un tiempo a un matrimonio con un hijo autista y nos contaban cual era el comportamiento de su hijo cuando tenían reuniones familiares o con mucha gente. En Navidad, comían y cenaban con los diferentes abuelos (maternos y paternos) y se reunían con todos los hermanos del matrimonio, primos…etc. Durante las primeras horas de la comida su hijo autista se mantenía controlado, pero el lugar desconocido (no era su casa), el bullicio de la gente, el alboroto de sus primos jugando, etc. creaban en él un colapso importante que le era a si mismo imposible manejar. Lo peor para este matrimonio era ver y escuchar como muchos miembros de su familia no entendían la enfermedad de su hijo y encima se limitaban a decir que al niño lo que le faltaba era disciplina. Finalmente, esta pareja decidió que hacer encaje de bolillo para poder estar con todos no merecía la pena pues sufrían un alto grado de estrés, principalmente su hijo a quien sacaban de su entorno habitual. Organizaron y limitaron las visitas durante la semana de Navidad a su propia casa. Al mantener el horario regular del niño y limitar el número de personas que iban en un día determinado, lo mantenían en calma. Lo mejor de todo, los miembros de la familia al llegar, veían al niño en su mejor momento.

 

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No queremos haceros este post demasiado pesado y la próxima semana os daremos otras razones por las que no ir a casa por Navidad. Pero queremos escuchar las tuyas, ¿no te apetece ir a tu casa por Navidad? ¿no quieres estas con tus suegros en esas fechas? ¿Cuáles son tus razones por las que no volver al hogar en el que te criaste estas fechas? Queremos oírlas, por tanto, no dudes en dejar un comentario o escribirnos.

PSICOLOGIA CLAVE: Elena Sánchez-Porro Frías e Irene Albert Cebriá

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