BUSCAR

La lucha entre nuestro bolsillo y el Black Friday

La lucha entre nuestro bolsillo y el Black Friday

Entendiendo los trucos comerciales y cómo actuamos

Atraídos por grandes descuentos y ventas flash, el viernes pasado muchos de nosotros nos lanzamos a las calles en busca de eso que “necesitábamos” ansiosamente y que encima íbamos a conseguir a un menor coste, aumentando así la fiebre del consumismo y perdiendo el horizonte entre la distinción entre deseo y necesidad.

 

black-friday-7Hoy hablamos de la psicología del consumidor y cuáles son algunos de los trucos de los expertos del marketing que nos inducen a “jugar en el bombo del Black Friday, Ciber Monday, etc.”

  1. Limitar la cantidad de productos ofertados y el periodo de venta de estos, crea un sentido de urgencia.

black-friday-5De acuerdo con el principio de la escasez económica, una oportunidad cuanto más restringida es, más deseada la hace. Por tanto, limitar la oportunidad de comprar las cosas con un gran descuento hace que las personas se rindan a ellas con más rapidez y deseo. Para enfatizar esto más aún, los anuncios utilizan frases del tipo: “suministros limitado”, “ir rápido”, por ejemplo.

Una vez explicado esto, podréis observar lo paradójico que resulta que, aun sabiendo que estamos siendo manipulados por los comercios, seguimos pensando que este tipo de ventas flash es un buen negocio, y no podemos soportar la idea de que quizás estemos perdiendo una ganga aunque días posteriores haya rebajas. Pero la incertidumbre de no saber que descuento habrá después hace que nos lancemos a la compra de forma irracional en muchas ocasiones, aun sabiendo que podemos conseguir ese bien a un precio comparable en un momento diferente.

  1. Comprar chollos nos hace sentir superiores y validados.

black-friday-9En este tipo de ofertas flash también tienen un aspecto social competitivo. “si todo el mundo lo está haciendo y sale a comprar, tiene que ser buena idea”. Este tipo de pensamiento crea un sentido de competencia y valida la idea de caza gangas, pues todo el mundo va a estar fuera de sus casas en busca de la oferta más favorable. El ser capaz de cazar un chollo, después de habernos despertado temprano, hacer colas infernales y crear el plan de ataque, hacen sentir que el esfuerzo ha valido la pena. Esto también responde al principio de coherencia y compromiso. No hubiera sido coherente, elaborar el gran plan de compra, para luego no comprar nada, por tanto nos vemos obligados a comprar algo, para ver que el tiempo dedicado ha merecido la pena.

  1. Anuncios flash, anticipando las ofertas flash

black-friday-10La anticipación lleva a querer algo más si cabe. Las investigaciones confirman que la información si se da con más antelación provoca en nosotros un efecto mayor y una creación de necesidades más profunda (necesidades subjetivas, por supuesto), que si la información se da de forma tardía. Es por esto que desde octubre ya podíamos ver y escuchar anuncios puntuales donde publicitaban la llegada del Black Friday provocando que de forma gradual nos fuéramos entusiasmando con el gran día; por ejemplo, emails en los que al hacer clic, descubrías el descuento que ibas a obtener para ir así abriendo boca.

  1. Cuanta más planificación, más irritación

Son varias las noticias sobre este día que reflejan multitudes de personas, corriendo como locas, incluso llegando a las manos para conseguir su objetivo y obtener eso que tanto han planeado. Y es que las investigaciones confirman que cuando salimos de compras por ocio, no estamos tan sensibles a ser molestados por las multitudes. Sin embargo, esos días de ofertas flash, en los que muchas personas han planeado al milímetro como conseguir su objetivo, y salen con una misión clara, son mucho más sensibles a las cosas que se interponen en su camino, al surgir en ellos una mayor sensación de pérdida. Por tanto, en su lista está cabrearse y actuar violentamente con tal de conseguir eso en lo que han invertido tiempo.

  1. Tradición

black-friday-8No podemos decir que es España sea aún una tradición, pues llevamos con esta moda tan solo 3 o 4 años, habiendo cobrado mucha fuerza este 2015, donde nadie ha quedado ajeno a este tema y yendo todos por el camino de hacer que esto se convierta en una tradición como ya ocurre en EEUU. En América en concreto, se ha convertido en un ritual social, donde familias y grupos de amigos acuden de forma conjunta a hacer sus compras. Aunque esta unión se extiende incluso más allá del día de compras. Gran parte del aspecto social, se compone de personas que comparten sus experiencias y se muestran los unos a los otros sus compras y comparar quien consiguió el mayor chollo.

  1. Para algunos, tanto solo es diversión

Hay gente que realmente odia este tipo de días: Rebajas, Black Fridays… Pero son muchos los que disfrutan y se divierten, ya sea por el componente competitivo, el social o solo la emoción de ir y ver lo que se cuece en los comercios. Si pensamos en ello, no hay otros momentos, más que estos, donde hay una mentalidad común de grupo en torno a las compras.

¿Cómo viviste el Black Friday? ¿Qué crees que es lo que motiva a la gente a lanzarse ese día a las calles? Estaremos encantadas de conocer tu opinión.

PSICOLOGIA CLAVE: Elena Sánchez-Porro Frías e Irene Albert Cebriá

 

 

Deja un comentario