Copenhague, una ciudad de cuento - 1ª parte - magazinespain.com
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Copenhague, una ciudad de cuento – 1ª parte

Copenhague, una ciudad de cuento – 1ª parte
Copenhague
Copenhague

Vanessa PragasamPor Vanessa Pragasam

Hola a tod@s,

Hoy os llevo a descubrir los atractivos que convierten a Copenhague en una de las ciudades más interesantes del norte de Europa. Quizá cuando uno no espera nada de una ciudad, es cuando más le sorprende y Copenhague es uno de esos destinos. Es poco frecuentado por los turistas españoles, ya que se cree que es una ciudad cara y donde llueve mucho, pero el tiempo en Copenhague es algo así como una lotería. La mejor época para visitar los Países Nórdicos y Bálticos, en general, es desde finales de abril hasta principios de julio, bastante estable y menos lluviosa que julio y agosto.

Copenhague ha sido declarada mejor ciudad del mundo para vivir y, el mérito, se debe a ser el prototipo de ciudad sostenible, siendo la bicicleta la mejor forma de transporte en una ciudad prácticamente plana. Si creíais que las grandes ciudades no son ideales para ir en bici, Copenhague os hará cambiar de opinión. La capital danesa está hecha para los ciclistas, y vais a ver más bicicletas que coches circulando por el centro.

Pequeña y cosmopolita, Copenhague posee una riqueza exquisita. Invita al paseo, a la reflexión y a la contemplación, a perderse entre sus calles, a pleno sol o bajo la lluvia, a pie o en bicicleta. Empezamos nuestro viaje…

Volamos con Ryanair vuelo directo de 3 horas hasta el aeropuerto de Kastrup y desde ahí, cogemos el metro hasta la estación de Norreport.

El transporte público de Copenhague cuenta con una infraestructura moderna y muy eficiente. Gracias al metro, el tren y los autobuses se puede llegar a cualquier lugar de la ciudad de forma rápida y puntual, con una comodidad añadida: todos comparten el mismo billete.

Tarifas: Se puede viajar con el mismo billete en tren, metro y autobús durante un tiempo determinado, incluyendo trasbordos entre ellos.

  • Billete sencillo: Varía en función de la zona. El más económico, el de dos zonas, cuesta 24 DKK (3,25€), y el más caro, que vale para todas las zonas, 108 DKK (14,5€).
  • Billete 24 horas: Con este billete se puede viajar ilimitadamente en todos los transportes públicos (incluyendo autobuses acuáticos) y por todas las zonas durante 24 horas. 130 DKK(18€)
  • City Pass de 24 ó 72 horas (zonas 1-4): 80DKK (11€) y 200DKK (27€) respectivamente.
  • Copenhagen Card: Esta tarjeta turística incluye transporte público gratuito e ilimitado durante 1, 2, 3 ó 5 días, además de entrada a varios museos y monumentos.

El centro reúne la mayor parte de las atracciones turísticas que ver en Copenhague. Podemos decir que la City es la zona que va desde la Estación Central de Ferrocarril– límite oeste- hasta la estatua de la Sirenita y el Kastellet– al este-, y desde la zona de los Lagos en el norte, hasta el barrio de Christianshavn en el sur. Aquí se concentran casi todos los atractivos de la ciudad.

Día 1: Llegamos de noche, así que vamos directos al apartamento, a dos minutos andando del metro de Norreport y de la famosa calle Stroget. En esta ocasión nos alojamos en un apartamento de Airbnb, debido al alto precio de los hoteles y, que cuando fuimos, había poca disponibilidad en muchos de ellos. Indre By es el corazón de Copenhague y la mejor zona para alojarse desde donde se puede recorrer la ciudad andando.

Día 2: Empezamos el día en Stroget, la calle peatonal más larga del mundo y la zona de compras más famosa de Copenhague. Además del gran número de tiendas, ofrece también muchos otros atractivos… Es el lugar perfecto para pasear. Sea la hora que sea, la calle está abarrotada de gente en busca de alguna cosa que comprar o a la caza de un restaurante. Os quedará claro de un vistazo que Copenhague es sin duda una ciudad para ir de tiendas.

Calle Troget
Calle Troget

Paseamos por Stroget hasta Hojbro Plads que es la plaza más concurrida de Copenhague y fue construida para servir como cortafuegos ante el gran incendio que arraso la ciudad en 1795. Aunque la zona ha sido habitada desde hace más de 700 años, quedan muy pocos edificios anteriores al siglo XVIII.

Hojbro Plads
Hojbro Plads

Cualquiera de las callejuelas que rodean esta plaza tiene su encanto, son un laberinto de edificios del siglo XVIII exquisitamente restaurados. Pasamos por la iglesia de San Nicolás, llamada así por el patrón de los marineros. La iglesia sobrevivió al fuego de 1728, aunque en el de 1795 sólo quedó en pie la torre. Reconstruida en ladrillo rojo a principios del siglo XX, es actualmente una sala de exposiciones de arte moderno. Hacemos un alto en el camino para tomarnos una cerveza típica danesa en la terraza del Restaurante Maven que se encuentra en la capilla sur del edificio y es uno de los lugares más atmosféricos de Copenhague.

Iglesia de San Nicolás
Iglesia de San Nicolás
Restaurante Maven
Restaurante Maven

Seguimos hasta Kongens Nytorv, una de las plazas más famosas, en pleno centro de la ciudad y rodeada de edificios históricos como el Teatro Real, el Hotel D’Angleterre o el Palacio de Charlottenborg, que data del siglo XVII, y el Palacio Thott, actual embajada francesa.

Plaza Kogens Nytorv
Plaza Kogens Nytorv

Finalmente llegamos al famoso Nyhavn, la postal más cálida de la ciudad. Un viejo puerto de coloridas y soleadas casas, con barcas y veleros atracados y que ahora está repleto de restaurantes, locales de jazz y comercios que ocupan antiguos almacenes. Éste era el barrio de Christian Andersen, en el que vivió y escribió algunos de sus cuentos más célebres.

Nyhavn
Nyhavn

Es la hora de comer, así que cogemos un ferry que nos lleva a Papiroen: “Isla de papel”, un mercado situado en un antiguo almacén de Christianshavn, entre el famoso Noma (el mejor restaurante del mundo en 2015) y la Ópera. El mercado se ha convertido en el centro de una interesante oferta de comida callejera internacional dentro de la capital escandinava que explota la estética más nórdica: mesas de madera, viejos contenedores reconvertidos en restaurantes… 40 foodtrucks que ofrecen platos de todo el mundo por menos de 10 euros. En los días de sol, las hamacas situadas en el exterior junto al principal canal de la ciudad, son el mejor reclamo para disfrutar de una experiencia completa.

Justo enfrente del edificio Papiroen tenemos la Ópera de Copenhague, uno de los edificios más famosos de la capital danesa y considerado uno de los mejores ejemplos de arquitectura moderna de Europa, el cual se llevó a cabo gracias a la donación de un multimillonario que costeó sus obras y lo ofreció como regalo a los daneses.

Ópera de Copenhague
Ópera de Copenhague

Desde Papiroen, nos dirigimos a la ciudad libre de Christiania pero antes, hacemos un alto para ver “desde fuera”, el restaurante Noma, de René Redzepi, que reinventa y redefine la cocina nórdica. Poder disfrutar de sus platos es una experiencia única, de hecho, ha sido premiado como el mejor restaurante del mundo durante tres años consecutivos, según la lista de San Pellegrino y, en estos momentos, ocupa el segundo puesto. En otra ocasión será….

Restaurante Noma
Restaurante Noma

Llegamos a Christiania, un barrio autogobernado formado por casi un millar de personas. Una vez dentro, parece que has entrado en una parte diferente de Copenhague. El área contrasta radicalmente con el entorno de Christianshavn, pues se trata de uno de los barrios más exclusivos de Copenhague. Desde sus inicios en 1970 tenían un espíritu libre, basado en una comunidad que quería vivir de una manera diferente a los sistemas establecidos hasta la fecha. Sus habitantes se regentan por leyes propias y no pagan impuestos. También se permite el consumo y venta de drogas blandas.

Visitar esta zona es llevarte una experiencia de contrastes, entre lo legal y la libertad, la prohibición y lo permitido… pero sobretodo, de formas diferentes de vivir en una misma zona.

Christiania
Christiania

Los canales de Christianhavn con sus embarcaderos y hermosas casas del S XVII son las más interesantes de esta zona, os recomiendo que la paseéis tranquilamente y luego tomar una cerveza en cualquiera de las terrazas que dan al canal.

Christianhavn
Christianhavn

Cruzamos el puente de Borsgade y llegamos al Palacio de Christiansborg, situado en la Isla de Slotsholmen. Alberga las oficinas del primer ministro danés, el Parlamento o Folketing y el Tribunal Supremo. El hecho de que se reúnan los 3 poderes gubernamentales en el mismo edificio es una característica exclusiva de aquí y no ocurre en ningún otro país del mundo.

El ala regia del palacio aún contiene aposentos de estado, que se utilizan, por ejemplo, para cenas de gala oficiales, fiestas reales, la gala de Año Nuevo y las audiencias públicas de la reina.

Palacio de Christianborg
Palacio de Christianborg

Siguiente parada: Radhuspladsen, la plaza del Ayuntamiento, una de las zonas más conocidas y animadas de Copenhague. El edificio es de planta rectangular y su fachada y el perímetro están adornados con multitud de esculturas de la mitología nórdica, sobre todo dragones y serpientes. También hay visitas guiadas a la parte superior de la torre del Ayuntamiento, que con una altura de 105 metros ofrece unas impresionantes vistas de Copenhague.

A pocos metros del Ayuntamiento se encuentra el Tivoli de Copenhague. el parque de atracciones más antiguo del mundo. Un lugar precioso que combina la belleza de sus jardines y paseos con la diversión de sus atracciones. Un plan perfecto para ir con niños.

Tívoli
Tívoli

Agotados de tanto andar nos vamos a cenar a Ps Bar & Grill, un pequeño restaurante cerca de la Torre Redonda y de nuestro apartamento, totalmente recomendable por su cocina como por su buen ambiente para tomarte una copa después.

Continúa nuestro viaje con el próximo post:  Copenhague, una ciudad de cuento – 2ª parte.

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