Una isla para enamorarse: Sicilia-Parte I - magazinespain.com
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Una isla para enamorarse: Sicilia-Parte I

Una isla para enamorarse: Sicilia-Parte I

Se van acercando las vacaciones… ¿Habéis decidido ya el destino? Os propongo una escapada a uno de mis lugares favoritos: Sicilia.

Sicilia

Vanessa Pragasam
Por Vanessa Pragasam

Hola a tod@s de nuevo!!

Se van acercando las vacaciones… ¿Habéis decidido ya el destino?. Os propongo una escapada a uno de mis lugares favoritos: Sicilia.
Siempre había deseado conocer esta maravillosa isla, pero hasta Semana Santa no tuve la oportunidad de ir y sólo puedo deciros que me enamoró.
La mayor isla del Mediterráneo es un lujo a nuestro alcance: yacimientos arqueológicos e impresionantes ruinas, sol y playas por los cuatro costados, gente amable que te hace sentir como en casa y una gastronomía rica en colores y sabores a precios más que razonables, sin olvidarnos de sus vinos, que se han forjado un hueco entre las denominaciones de origen de los mejores vinos europeos.
Sicilia es una isla separada del resto de Italia no sólo por el mar, sino también por siglos de historia y cultura, sin embargo, es una parte esencial del país mediterráneo. Estuvo ocupada por fenicios, colonizada por los griegos, cartagineses, romanos, normandos… Entre playas de arena y acantilados, Sicilia y sus archipiélagos de ensueño, relatan la historia de Grecia y sus incesantes luchas de poder.
Derrocha tanta personalidad que podría pasar por un estado independiente de Italia.

Es muy difícil describir todos sus encantos en un blog, por eso voy a dividirlo en dos partes, para no saturaros de mucha información… Empezaré por la zona oeste: Cefalú con sus playas y su catedral normanda, Palermo, capital de la isla, Enna y Piazza Armerina famosa por sus mosaicos y Agrigento y su valle de los templos. En el siguiente blog iremos al este: la tranquila Ragusa, Noto referente del barroco siciliano, Siracusa con la preciosa península Ortigia y el parque arqueológico, Taormina con la panorámica de su teatro romano y el Etna de fondo y Catania, durmiendo bajo el volcán.

Hay un sinfín de rutas alternativas que, dependiendo de los gustos y necesidades, se pueden desarrollar bien a través de la gastronomía y sus vinos, la historia o la tradición.

sicilia-catania

Volamos a Catania vía Roma y fuimos directos a por el coche de alquiler, fundamental para poder recorrerse bien la isla y descubrir sus rincones. Una pequeña recomendación: no alquiléis con la compañía Locauto… Como tengáis algún problema con el coche, os cobrarán gastos en la tarjeta de crédito hasta por respirar!!
Primera parada: Cefalú. Es, pese a su tamaño, uno de los puntos más visitados por los turistas, por su proximidad a Palermo (si no se quiere dormir en el caos de la capital y sólo ir de visita, como hicimos nosotros) y por ser un pequeño puerto pesquero sobre el apacible tirreno, con largas playas de arena dorada, donde uno no se cansa de pasear y admirar sus encantos.

Nos alojamos en un pequeño hotel, “Cefalú Sea Palace”, en el paseo marítimo, a pocos pasos del centro y con unas vistas impresionantes de la ciudad y del mar.

1-Vistas-Cefalú
Vistas desde el hotel

Calles de Cefalú

Callejeamos por el Corso Ruggero, la calle principal del casco viejo, donde se alinean iglesias barrocas y palacios nobles a ambos lados de la calle.
En el puerto viejo, se puede disfrutar de las mejores vistas del núcleo antiguo con los típicos barcos de colores de madera de los pescadores.

Barcos de pescadores
Barcos de pescadores

La parte más conocida de Cefalú es sin lugar a dudas la catedral, en la Plaza del Duomo, alrededor del cual queda todo el centro histórico, con pequeños restaurantes donde disfrutar de la comida regional, tanto la “pasta ‘a taianu” (pasta a la sartén), a base de carne y berenjenas fritas, como el pescado fresco del día.

Plaza Duomo
Plaza Duomo

Por la mañana temprano nos dirigimos a Palermo, una de las ciudades más antiguas y con más historia de Sicilia.

Hoy en día, es una urbe un tanto caótica y bulliciosa, cuyo aspecto decadente y descuidado es parte de «su encanto», a pesar de las desgracias que le han provocado desastres naturales en forma de terremotos.

Es una ciudad ruidosa, contaminada y a veces peligrosa, donde es imprescindible agudizar los sentidos a la hora de cruzar una calle o conducir… Ya sabemos la reputación que tienen los italianos: no respetan ninguna regla del código de circulación!!

Dicen que si sabes conducir por Sicilia, sabes conducir por todo el mundo… Entonces me merezco una medalla!!.

Sin embargo, en medio de la ruina y la desidia, del abandono, la podredumbre y el caos, Palermo está lleno de belleza.

La mejor opción, si se va en coche, es aparcar cerca de la Plaza de Independenzia – donde se alza la Capilla Palatina y el Palacio Fortaleza de los Normandos y recorrerse la ciudad andando, descubriendo los tesoros que alberga cada esquina.

Por un lado, las Catacumbas de los Capuchinos en el Monasterio homónimo, famosas por sus cuerpos embalsamados, que gracias a las rupestres pero eficaces técnicas de conservación, muestran momias “disecadas” de difuntos. Caminando por vía Vittorio Emanuele, llegamos a la Catedral de Palermo, con sus diferentes estilos arquitectónicos fruto de haber sido construida en diferentes etapas: mezquita bizantina, portada principal de estilo gótico catalán, la portada sur Renacentista y la decoración interior y la cúpula son neoclásicos…. Sinceramente, una de las catedrales más bonitas que he visto.

Catedral de Palermo
Catedral de Palermo
Catedral de Palermo
Catedral de Palermo

En la Vía Maqueda nos encontramos con el teatro Massimo, el mayor teatro de ópera de Italia y el tercero más grande de Europa. La arquitectura, la extraordinaria renovación del edificio y de sus pinturas y en particular del techo, hacen de él una verdadera joya. Su programación de primera calidad, mueve a la nostalgia más profunda pues deja entrever los años dulces de esta ciudad maravillosa.

Teatro-Massimo
Teatro Massimo

Para adentrase realmente en la vida palermitana, recomendamos dar una vuelta por el Mercado de la Vucciria. Se trata de uno de los lugares más peculiares de Palermo, donde se respira una atmósfera única y fuertemente siciliana, intensificada por los perfumes de los productos típicos de la tierra y del mar.

Mercado de Vucciria
Mercado de la Vucciria

No nos podemos ir de Palermo sin visitar los Quattro Canti, plaza situada en la intersección del corso Vittorio Emanuele y la via Maqueda que se caracteriza por los palacios del s. XVII que la rodean y cuyas fachadas cóncavas, con los estilos dórico, jónico y corintio, contemplan las magníficas fuentes que representan las cuatro estaciones…. Aunque un poco deterioradas por el tiempo, son espectaculares.

Quattro-Canti
Quattro Canti

Al lado se encuentra la “Fontana Pretoria”, que es también conocida como la “Fuente de la Vergüenza” porque los feligreses que acudían a la “Chiesa di San Giuseppe dei Teatini” se avergonzaban al ver las estatuas de la fuente, casi todas ellas desnudas.

Fontana Pretoria
Fontana Pretoria
Fontana Pretoria
Fontana Pretoria

Palermo tiene para ver muchos más monumentos de los que he nombrado, depende del tiempo que cada uno quiera dedicarle a visitarlos… Nosotros como queríamos combinar cultura con relax, nos quedamos con estos – a mi parecer los más importantes – y así poder disfrutar de una tarde de playa en Cefalú.

De camino a Agrigento hicimos una breve parada en Enna. Las fantásticas vistas del valle, los palacios, mansiones e iglesias de esta gran ciudad en el centro de Sicilia son cautivadores y dignos de ver. Hay que aprovechar que el turismo aún no ha afectado el estilo tradicional de esta ciudad. Gracias a su situación privilegiada y a su compleja estructura militar fue uno de los principales puntos de defensa de la Sicilia medieval.

Compitiendo en hermosura y a tan sólo 32 kilómetros de Enna, los coloristas mosaicos de la villa romana de Casale, en la localidad interior de Piazza Armerina, bien merecen una visita. Es la más importante en Sicilia, seleccionada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Su centro histórico es interesante recorrerlo entero: La enorme catedral, el Palazzo Trigona, los restos del Castello Aragonese

Mosaico Villa Casale
Mosaico Villa Casale
Duomo Piazza Armerina
Duomo Piazza Armerina
Cementerio en Piazza Armerina
Cementerio en Piazza Armerina

Llegamos a Agrigento por la tarde, justo para ver el extraordinario valle de los templos: conjunto de templos griegos y romanos que han soportado los embates del tiempo de una manera sobresaliente. Como recomendación os diré que, si vais en verano, evitéis las horas de más calor del día porque el recorrido es bastante largo y según nos contaron, el calor es insoportable.

Tiene dos partes divididas por la carretera nacional. La parte oriental, incluye los tres templos mejor conservados y la occidental, casi no tiene nada en pie. Empezamos nuestro recorrido por la parte oriental (hay un aparcamiento cerca de la entrada donde dejamos el coche) con el Templo de Juno que podría estar dedicado a la creadora de la vida.

Templo de Juno
Templo de Juno

A través de un camino empedrado, seguimos el recorrido hasta el Templo de la Concordia, uno de los mejor conservados en el valle.

Templo de la Concordia
Templo de la Concordia

 El Templo de Hércules es el más antiguo de los templos conservados en Agrigento, del cual se levantan sobre su base, 8 de las 38 columnas originales.

Templo de Hércules
Templo de Hércules

Llegados a este punto, para seguir la visita, hay que cruzar la carretera nacional y volver a pasar la entrada por el control. La parte occidental está bastante peor conservada, y es una lástima porque allí se alzaba uno de los templos más impresionantes: Templo de Júpiter Olímpico adornado con 38 estatuas de Atlantes de casi 8 m del cual sólo queda la reproducción de uno.

Zeus Olímpico
Zeus Olímpico

Tras el templo de Júpiter se encuentran: el Templo de los Dioscuros (Cástor y Pólux), el Templo de Vulcano y el Templo de Atenea todos ellos gravemente dañados por los terremotos.

No sería justo pasar por aquí y no pasear por su ciudad medieval, con calles estrechas y callejones empinados que convergen hacia las calles principales. Dicen que es una de las ciudades más pobres de Italia, aunque nadie lo diría viendo las tiendas de artículos de lujo que hay en la Vía Atenea, a lo largo de la cual podemos ver la Iglesia de la Inmaculada, el Palazzo dei Filippini o la Piazza Pirandello.

Piazza Pirandello
Piazza Pirandello

Lo mejor de este maravilloso lugar es dejarse llevar, curiosear entre las calles empedradas, sumergirse en la historia y disfrutar de una deliciosa cena acompañada de un vino siciliano… Nosotros lo hicimos en nuestro hotel, Villa Athena, desde donde pudimos contemplar las mejores vistas que uno puede imaginar.

Vistas desde el hotel
Vistas desde el hotel

Me despido de vosotros con un “hasta pronto” para compartir juntos la segunda parte de este maravilloso viaje y seguir descubriendo las maravillas que encierra la provincia más grande de Italia…

Templo de la Concordia
Templo de la Concordia

1 Comentario

  • adaia 14/07/2014 22:23

    Hola!!

    Grácias por tu blog, está muy bien para hacernos una idea de como es Sicilia y que visitar!!!
    Pero nos queda una duda… La primera foto que esta colgada (una playa con ruinas al lado) que nombre tiene… no conseguimos verlo.

    Sí nos contestas te estaremos muy agradecidas!!!

    Gracias

    adaia

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