Lejos de ser un clásico romance estudiantil, el anime explora ese miedo al rechazo que todos hemos sentido de adolescentes y cómo podemos romper las barreras que creamos para que no nos hagan daño.
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«Rompiendo el hielo» formará parte del catálogo de Netflix a partir del 2 de abril. El gigante audiovisual consolida así su apuesta por la animación nipona, con un anime íntimo que explora la complejidad de las relaciones durante la adolescencia.
Creado por la mangaka Agasawa Koucha, «Rompiendo el hielo» inició su andadura en 2017 en forma de webtoon, pensado para verse en móviles y otros dispositivos electrónicos. Pero su éxito fue tal que solo un año después comenzó a publicarse en formato manga, lo que permitió llegar a muchos más seguidores.
Ahora da el salto final al anime con una serie que adaptará los 14 volúmenes del manga. Studio Kai se encarga de la adaptación, consolidándose así como uno de los grandes estudios de animación del momento tras el éxito de «Sentenced to be a hero», que acaba de terminar su primera temporada.

Destaca también la música de Kanade Sakuma y Natsumi Tabuchi, que refuerza esa atmósfera intimista que pudo verse en las imágenes originales, y de la que ahora podremos disfrutar en su versión animada. Y conscientes del interés que despierta este drama juvenil de género «slice of life», Netflix ofrece la opción de ver el anime en versión original y doblada al español desde el día de su estreno.
Sinopsis
Koyuki Hikawa es una estudiante que ha tenido malas experiencias en el pasado, por lo que ha levantado un muro a su alrededor para evitar que vuelvan a hacerle daño. Su vida transcurre en soledad, aislada del resto del mundo, hasta que conoce a Minato Amamiya. Él es un compañero de clase extrovertido y de lo más persistente que está dispuesto a derribar esas barreras para conocer a la verdadera Koyuki.

Gracias a él el mundo de Koyuki empezará a expandirse, al conocer nuevos amigos con los que descubrirá vínculos inesperados. Y poco a poco el aislamiento y el miedo irán cediendo a la curiosidad y a ese deseo de ser feliz, que ella también merece.

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