Solo 2.574 botellas dan forma a una de las propuestas más especiales de la D.O. Rueda, donde el vino se convierte también en pieza artística.
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Palacio de Bornos renueva su imagen: tradición y vanguardia en cada botella
Descubre la Ruta de la Rioja Alavesa en familia
Palacio de Bornos Gran Vino de Rueda Colección de Familia Sergio Hernández es la nueva apuesta premium de la bodega dentro de la D.O. Rueda, un Verdejo de edición limitada que combina tradición, innovación y arte en una elaboración única con vocación de guarda.
El nacimiento de un “Gran Vino de Rueda” de Palacio de Bornos
Palacio de Bornos da un paso más en su trayectoria con el lanzamiento de su primer Gran Vino de Rueda, una categoría reciente dentro de la denominación que distingue elaboraciones excepcionales procedentes de viñedos viejos y de producción muy limitada.
Este vino nace de cepas de más de 50 años, cultivadas en vaso y con rendimientos muy bajos, lo que permite obtener una materia prima de máxima calidad. El resultado es una referencia que marca un antes y un después para la bodega, posicionándose como su creación más exclusiva hasta la fecha.
Cuando el vino se convierte en arte
Bajo la colección “Colección de Familia”, el proyecto va más allá de lo enológico para adentrarse en el terreno artístico. Cada edición une vino, origen y un artista reconocido, dando lugar a una pieza única.
En esta ocasión, la etiqueta reproduce una obra del artista mexicano Sergio Hernández, una pintura vibrante y llena de simbolismo que conecta directamente con el origen del vino: la uva. Un guiño visual que convierte cada botella en objeto de colección.
Una elaboración pensada al detalle
La elaboración sigue un proceso minucioso que arranca con una doble selección de la uva, primero en viñedo y después en bodega.
La fermentación se realiza de forma espontánea en ánforas cerámicas con levaduras autóctonas, seguida de una fermentación maloláctica natural. Posteriormente, el vino permanece al menos nueve meses sobre sus lías, con batonage controlado, y continúa afinándose en botella otros nueve meses antes de salir al mercado. Un proceso lento y preciso que define su carácter.
Un Verdejo con alma de gran vino
En copa, se presenta con un color amarillo pajizo brillante y matices verdosos. En nariz, destaca por su complejidad, donde la fruta blanca y los toques herbáceos se entrelazan con notas más cremosas como brioche o mantequilla, junto a un elegante fondo mineral.
En boca es amplio, sedoso y estructurado, con un equilibrio impecable y una persistencia que invita a disfrutarlo sin prisa. Un vino que no solo se bebe, se descubre.
Una edición irrepetible
Con solo 2.574 botellas disponibles, este Gran Vino de Rueda se posiciona como una propuesta exclusiva pensada tanto para disfrutar ahora como para guardar y ver evolucionar con el tiempo.
Una creación que confirma el potencial del Verdejo cuando se trabaja con precisión, respeto y ambición.

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