Tenemos el avance de lo que nos espera en los nuevos capítulos de “La Encrucijada”. Amanda y César avanzan con los preparativos de su boda mientras la amenaza de Saúl y Nando sigue latente y la Guardia Civil estrecha el cerco.
Esta noche a partir de las 22:50, Antena 3 emite los capítulos 55 y 56 de “La Encrucijada”. Amanda y César continúan organizando su enlace, pero la duda sobre si invitar o no a Octavio vuelve a abrir viejas heridas familiares. Al mismo tiempo, la Guardia Civil mantiene la presión sobre Saúl y Nando, cada vez más cerca de cometer un error que podría delatarlos.
En los capítulos 55 y 56
Capítulo 55: Preparativos de boda, viejas heridas y el cerco policial se estrecha
Amanda y César ultiman los detalles de su enlace, pero una duda incómoda amenaza con enturbiar el ambiente: ¿deben invitar a Octavio? La posibilidad de tender puentes con el pasado divide a la pareja y deja claro que no todas las heridas están cerradas.
En paralelo, Patricia decide mudarse con David, una convivencia que no será tan idílica como esperaba. La presencia cada vez más constante de la doula despierta tensiones y celos difíciles de disimular.
Mientras tanto, Mariví, tocada tras el ataque a su hijo, se plantea abandonar la carrera política. Sin embargo, Álvaro, decidido a romper definitivamente con los Aparicio, se convierte en su principal apoyo para no rendirse.
En el lado más oscuro de la historia, la Guardia Civil sigue la pista de Saúl y Nando, convencida de que la falta de lealtad entre ambos será su perdición. Y por si fuera poco, la junta de Oramas toma una decisión contundente: denunciar a los Aparicio por blanqueo de capitales, una bomba que puede dinamitar el futuro de la empresa familiar.
Capítulo 56: Declaraciones, celos… y una llamada que lo cambia todo
La boda está a la vuelta de la esquina y Patricia se vuelca por completo en su organización, aunque no puede evitar sentirse desplazada al ver cómo la doula ocupa un lugar cada vez más importante en su entorno. David, harto de esconder lo que siente, decide dar un paso definitivo y se declara a Julia, dispuesto a asumir las consecuencias, aunque eso signifique hacer daño a quienes más quiere.
César, sin embargo, no logra librarse de una inquietante sensación de peligro. Y no se equivoca. Cuando todos creen que lo peor ha pasado y la celebración transcurre con normalidad, una llamada inesperada irrumpe en plena boda y lo pone todo patas arriba.
Lejos de la fiesta, Saúl y Nando cometen un error que permite a la comandante Serrano detener a uno de ellos, acercándose peligrosamente a la verdad. Octavio, por su parte, continúa su cruzada personal: no quiere justicia, quiere venganza, y está dispuesto a pagar cualquier precio por saldar la muerte de Mónica.
La pregunta ya no es si la boda llegará a celebrarse… sino qué consecuencias tendrá para todos.

Deja un comentario