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Juan Carlos I rompe su silencio en la TV francesa: confesiones, memoria histórica y un mea culpa a medias

Juan Carlos I rompe su silencio en la TV francesa: confesiones, memoria histórica y un mea culpa a medias

France 3 emite una entrevista inédita con el rey Juan Carlos I en la que el emérito repasa su vida, su papel en la historia reciente de España y los escándalos que marcaron su salida del país. Entre confesiones calculadas y anécdotas históricas, el exmonarca ofrece su propia “versión definitiva” mientras presenta Reconciliación, sus memorias.

El rey Juan Carlos rompe su silencio: las confesiones más reveladoras de su entrevista antes de publicar sus memorias

Juan Carlos I rompe el silencio con unas memorias inéditas bajo el título de “Reconciliación” que llegan en noviembre

Vestido con americana azul, sin corbata y rodeado de la luz impecable de una sala en Abu Dabi, el rey Juan Carlos I reaparece ante las cámaras francesas para dar su primera entrevista y hablar de todo lo que se lleva especulando desde hace una década: la abdicación, los escándalos financieros, sus relaciones familiares, su papel durante la dictadura y la transición, y hasta su vida actual en los Emiratos. El resultado es un retrato humano, político y —por momentos— inesperadamente irónico de un rey que asegura no arrepentirse de nada, pero que reconoce que hoy, con perspectiva, “tendría más cuidado”.

A continuación, repasamos los puntos clave de una entrevista que vuelve a colocar al emérito en el foco internacional.

Un mea culpa sin dramatismos: “Todos los hombres cometen errores”

Cuando Stéphane Bern le pregunta por sus escándalos más sonados —los financieros en Suiza, sus amistades sentimentales o la famosa cacería en Botsuana—, Juan Carlos I responde con una tranquilidad que sorprende incluso en pantalla: “Cometí errores. No tengo remordimientos, pero sería más cuidadoso si pudiera hacerlo otra vez.”

Nada de grandes lamentos. Y añade un matiz que sabe que va a levantar cejas: “En España perdonan menos el dinero que lo sentimental.” Un análisis sociopolítico digno de tertulia, pero en versión emérito. También asegura que todo lo económico está “arreglado y cerrado”, dando a entender que ese capítulo pertenece ya a la arqueología mediática.

Por qué abdicó realmente: el peso de la edad… y el del poder

El emérito explica que tomó la decisión de abdicar cuando vio que sus limitaciones físicas ya no eran compatibles con la exigencia del cargo. “Nunca ha habido un rey español en muletas”, bromea, consciente de que la imagen no resultaría ideal en ningún retrato oficial. Pero hay más. También quería que Felipe pudiera ejercer sin su sombra paseándose por los pasillos de la Zarzuela: “Si estaba en la casa de al lado, podía ser un lío.”

Felipe VI: respeto, distancia y un cariño que viaja menos de lo que le gustaría

La relación actual con su hijo es uno de los asuntos que el público español más quería escuchar. Y el emérito responde, medido pero claro: “La relación es buena. Cada persona es como es.” Reconoce que le gustaría ver más a Felipe VI y también a sus nietas, Leonor y Sofía. No entra en detalles, no señala culpables, pero deja caer una nostalgia familiar que humaniza el tono.

Entre Franco y don Juan: “A veces fui una pelota de ping-pong”

La entrevista dedica un tramo central a la parte histórica de su vida. Aquí el emérito se explaya. Habla de su ascenso al trono en 1975, aún ante un Parlamento franquista; del vértigo de su primer discurso; y de las dos fuerzas que marcaron su juventud: el régimen y su padre en el exilio.

Reconoce que, en ocasiones, “se sintió como una pelota de ping-pong”, recibiendo órdenes desde las dos orillas. Y cuenta anécdotas nuevas, como aquella visita al aeropuerto para recibir a Augusto Pinochet, quien le pidió “hacer lo mismo que Franco”. Su respuesta diplomática: “Sí, por supuesto”. Su respuesta real: “Hice lo que querían los españoles”.

El orgullo de la Constitución y los aliados de la democracia

Juan Carlos I afirma sentirse especialmente orgulloso de la Constitución de 1978, donde renunció a los poderes heredados de Franco. “Hice lo que España pedía. La democracia se hace… o no se hace.” Menciona a Tarancón, Torcuato Fernández Miranda, Adolfo Suárez, Santiago Carrillo y, por supuesto, a don Juan como piezas clave del cambio: “Fueron consejeros, amigos y valientes.

Abu Dabi, el refugio inesperado: “Soy como un camaleón”

Lejos de cualquier dramatismo por su vida actual fuera de España, el emérito se define con humor: “He vivido en cinco países. Soy como un camaleón: me adapto.” Dice sentirse cómodo en los Emiratos, aunque no descarta la posibilidad de un regreso definitivo a España. Tal vez no mañana. Tal vez no aún. Pero la puerta está “entreabierta”.

El mar, el único lugar donde no era observado

En un momento casi poético, confiesa que solo en el mar se sintió realmente libre. Ni en el baño —como le advirtió su padre— ni en el Palacio. En un barco.

El veredicto final: el tiempo y la historia

La entrevista al rey Juan Carlos se cierra con una reflexión del propio Bern: La historia decidirá si pesan más los errores y los episodios incómodos del emérito, o su papel decisivo en llevar a España hacia la democracia después de una dictadura.

Juan Carlos I, por su parte, da la impresión de haber aceptado que ese juicio está por llegar… pero no sin dejar su versión escrita antes de que otros escriban la suya.

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