Por Vanessa Pragasam
En Camboya caminamos entre raíces que devoran templos, cruzamos islas donde no hay caminos y nos asomamos a una historia tan dura como imprescindible. Diez días han bastado para sentir que este país, lejos de ser solo un destino, es una experiencia que te cambia el ritmo.
Índice de Contenidos
- 1 En Camboya caminamos entre raíces que devoran templos, cruzamos islas donde no hay caminos y nos asomamos a una historia tan dura como imprescindible. Diez días han bastado para sentir que este país, lejos de ser solo un destino, es una experiencia que te cambia el ritmo.
- 1.1 ¿Cuál es la mejor época para visitar Camboya?
- 1.2 Cómo moverse por Camboya
- 1.3 ¿Se necesita visado para entrar en Camboya?
- 1.4 Día 1 al 3: Escala en Shanghái y llegada a Phnom Penh
- 1.5 Día 3 al 6: Koh Rong Samloem – Cuatro días en el paraíso
- 1.6 Días 6 a 9: Siem Reap y el alma de Camboya
- 1.7 Related Images:
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Camboya es un país que emociona y sorprende en cada rincón. Desde las raíces que envuelven templos centenarios hasta el silencio reverente en los memoriales del genocidio, todo te toca de alguna manera. Nosotros decidimos explorar lo más esencial de Camboya en 10 días: comenzamos en Phnom Penh, la vibrante capital; seguimos por las playas salvajes de Koh Rong Samloem, donde desconectamos del mundo; y terminamos en Siem Reap, adentrándonos en el corazón del antiguo Imperio Jemer entre templos cubiertos por la selva. Durante el viaje, sentimos que cada lugar nos contaba una historia diferente: algunas nos conmovieron, otras nos maravillaron, y otras simplemente nos invitaron a parar y contemplar. Aquí te contamos paso a paso cómo fue nuestra experiencia, para que puedas inspirarte o incluso replicarla.
¿Cuál es la mejor época para visitar Camboya?
La mejor época para viajar es durante la estación seca, entre noviembre y marzo. Las temperaturas son más suaves (aunque sigue haciendo calor) y hay menos lluvias, ideal para recorrer templos y disfrutar de las playas. Nosotros fuimos en enero y fue perfecto: cielos despejados, buena luz para las fotos y calor soportable.
Cómo moverse por Camboya
Moverse en Camboya es fácil y económico. En las ciudades usamos tuk-tuk para todo: rápido, barato y parte de la experiencia local. Para trayectos largos, tomamos un vuelo interno de Sihanoukville a Siem Reap. Los barcos a las islas salen varias veces al día desde el puerto de Sihanoukville. Consejo: descarga apps como Grab para calcular precios y evitar regateos.
¿Se necesita visado para entrar en Camboya?
Para entrar en Camboya se necesita un pasaporte en vigor que tenga una validez de al menos 6 meses desde la fecha de entrada en el país con respecto a la fecha de caducidad del mismo. El Visado es obligatorio, sin excepción, para entrar en Camboya. Cuesta unos 30$ y puedes obtenerlo de tres modos: Visado electrónico («e-visa») por internet en la siguiente página web: www.evisa.gov.kh, que solo permite la entrada por determinados puestos fronterizos. Visado en frontera («on arrival») en todos los puestos fronterizos, incluidos los aeropuertos internacionales de Phnom Penh y Siem Reap. Es necesario presentar una foto tamaño carnet y pagar las tasas, por lo que se recomienda llevar dólares en efectivo. Solicitándolo ante la Embajada de Camboya correspondiente (París, Bangkok o Hanoi, por ejemplo)
Día 1 al 3: Escala en Shanghái y llegada a Phnom Penh
Nuestro viaje a Camboya empezó con una escala larga en Shanghái, donde aterrizamos sobre las 6 de la mañana. Aprovechamos el día para salir del aeropuerto y recorrer lo más destacado de la ciudad. Por la noche, llegamos finalmente a Phnom Penh, la capital de Camboya, y nos alojamos en el Hotel Emion Phnom Penh, donde pasamos dos noches. Está muy bien ubicado junto al río, moderno y cómodo, ideal para descansar tras un día largo de vuelos y explorar la ciudad al día siguiente con energía.
Empezamos el viaje por la capital. Phnom Penh es caótica y vibrante, pero también profundamente conmovedora. Es una ciudad donde el tráfico nunca se detiene, los mercados explotan de vida y los templos aparecen entre rascacielos con naturalidad. A primera vista puede parecer abrumadora, pero basta con rascar un poco la superficie para descubrir una urbe con una identidad muy marcada: una mezcla de tradición budista, arquitectura colonial francesa y un pasado reciente que todavía duele. Aquí se respira historia, se siente el pulso del país y, sobre todo, se conecta con una Camboya real y humana.
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- Primero visitamos el Palacio Real y la Pagoda de Plata, un conjunto de edificios majestuosos con tejados dorados que brillan bajo el sol camboyano. Nos encantó la serenidad del lugar y la belleza del suelo de la pagoda, cubierto con más de 5.000 baldosas de plata auténtica.
- De ahí fuimos al Museo del Genocidio Tuol Sleng (S-21). Fue una de las visitas más duras del viaje. Esta antigua escuela convertida en prisión por los Jemeres Rojos es un lugar que no se olvida. Las celdas, las fotografías, los testimonios… te hielan la sangre, pero creemos que es necesario conocer esta parte de la historia.
- Tras un rato para digerir la experiencia, tomamos un tuk-tuk hacia los Campos de exterminio de Choeung Ek, a las afueras. Es un sitio silencioso, conmemorativo, y recorrerlo con la audioguía fue una experiencia profunda y respetuosa.
- Por la tarde, paseamos por la Avenida Preah Sisowath, junto al río Mekong. Ver la ciudad moverse al ritmo de los locales, probar comida callejera y disfrutar del atardecer fue una forma ideal de relajarnos.
- Antes de acabar el día, nos acercamos al Templo Wat Phnom, donde, según cuenta la leyenda, nació la ciudad. Está en lo alto de una pequeña colina y ofrece una buena vista del entorno. También visitamos Wat Ounalom, otro importante centro budista lleno de paz.
- Terminamos la jornada en el Mercado Central, un edificio art déco donde puedes encontrar desde especias hasta joyas o camisetas.
Día 3 al 6: Koh Rong Samloem – Cuatro días en el paraíso
Después de nuestro paso por Phnom Penh, cogimos un bus a la costa sur para disfrutar unos días de descanso. El precio son unos 12$ y tarda 3 horas y lo puedes reservar desde aquí. No hay vuelos directos y la verdad es que los minivans son modernos y súper cómodos. Desde Sihanoukville tomamos un ferry que cuesta unos 32$ (ida y vuelta) y dura 45 minutos, rumbo a Koh Rong Samloem, una de las dos islas principales de la zona. La otra, Koh Rong, es la más grande y conocida, con más ambiente, bares, fiestas en la playa y una oferta más amplia de alojamientos. Si buscas vida nocturna y más actividad, Koh Rong es tu lugar.
Pero nosotros buscábamos algo distinto. Koh Rong Samloem es la versión tranquila, salvaje y relajada, con caminos de tierra, playas vírgenes y silencio. Aquí no hay carreteras, ni cajeros, ni construcciones grandes. Solo mar, selva y calma absoluta. Ideal para desconectar de verdad. Nos alojamos en Moonlight Resort, en la playa principal (Saracen Bay). Teníamos un bungalow frente al mar, y dormirse escuchando las olas no tiene precio. También os recomiendo el Eden Beach Resort By EHM o Sara Resort.
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Durante esos días hicimos poco, pero lo disfrutamos todo:
- Saracen Bay fue perfecta para nadar y desconectar.
- Caminamos por la selva hasta Lazy Beach, ideal para ver el atardecer con una cerveza en la mano.
- También llegamos a Sunset Beach, más salvaje, menos transitada y con el mar en calma.
- Una de las noches vimos plancton bioluminiscente, un espectáculo mágico: basta con moverse en el agua y ver cómo se enciende bajo tus pasos.
- También hicimos snorkel y alquilamos un kayak para explorar la costa. La isla tiene senderos para caminar y no hay coches ni cajeros, así que todo es más auténtico y sencillo.
Dónde comer en Koh Rong Samloem:
- Sara Resort Restaurant: Cuenta con un bar y restaurante en la parte frontal del complejo, con vistas a la hermosa bahía de Saracen. Toda su comida se prepara al momento utilizando solo los mejores ingredientes del continente. Es uno de los pocos lugares que ofrece clásicos occidentales como pizzas y hamburguesas recién hechas. Su comida asiática también es muy popular. Sirven platos tradicionales jemeres, así como otros clásicos asiáticos
- The Fisherman: Es el restaurante principal del resort La Passion. Se especializa en mariscos frescos locales, a menudo capturados por pescadores locales en la Bahía de Saracen, y también ofrece platos internacionales.
- Paradise Restaurant: Comida de lo más variada, desde pizza hasta recetas Khmer como el curry camboyano.
El cuarto día salimos por la mañana en ferry hacia Sihanoukville, desde donde tomamos un vuelo hacia nuestro siguiente destino.
Días 6 a 9: Siem Reap y el alma de Camboya
De las playas salvajes pasamos a un lugar que nos dejó sin palabras por razones completamente distintas. Sobre las 15:00 volamos de vuelta al interior del país para adentrarnos en Siem Reap, la puerta de entrada a los majestuosos templos de Angkor. Aquí la energía cambia: se respira historia, espiritualidad y una conexión profunda con las raíces del país. Aunque muchos viajan hasta aquí solo para ver Angkor Wat, descubrimos que Siem Reap es mucho más que su monumento más famoso. Es una ciudad vibrante y acogedora, con mercados nocturnos llenos de vida, una gastronomía riquísima, y una mezcla de viajeros y locales que crea una atmósfera muy especial.
Durante tres noches y cuatro días, organizamos nuestra visita en torno a los templos pero también nos dimos el tiempo de disfrutar la ciudad, aprender más sobre la cultura jemer y conectar con la vida local. Aquí, cada amanecer es una postal, cada piedra tiene siglos de historia, y cada rincón del complejo de Angkor te habla de imperios antiguos, mitología y resistencia frente al paso del tiempo. Fue el final perfecto para el viaje: emocionante, reflexivo y, en muchos momentos, simplemente mágico.
Día 6: Llegada a Siem Reap
Llegamos al mediodía desde Sihanoukville y, tras instalarnos en el hotel FCC Angkor by Avani, dimos un paseo tranquilo por el centro. Siem Reap tiene un ambiente relajado pero muy vivo, con mercados, bares, restaurantes y una mezcla de viajeros y locales que le da mucho encanto. Esa tarde la usamos para ubicarnos, cenar algo camboyano y descansar para madrugar al día siguiente.
Precios de entrada a los templos
Los precios de las entradas para visitar los templos de Angkor en Siem Reap varían según la duración de la visita: 37$ por 1 día, 62$ por 2-3 días y 72$ por 7 días. La entrada de 3 días permite acceder a los templos hasta 3 veces en un período de 10 días, mientras que la de 7 días da acceso durante 30 días. Nosotros cogimos la entrada de 2 días. Tenéis que llevar con vosotros SIEMPRE la entrada porque la piden en cada uno de los templos.
Para recorrer los templos, hay diferentes formas: alquilando una moto y recorriendo los templos a tu aire (no la recomiendo porque es un poco paliza y luego no puedes ir viendo el paisaje de la misma manera) y en Tuk- Tuk con chofer. Nosotros reservamos uno de los que ofrecen en la zona de Pub Street (tenéis que regatear mucho y no cogerlo donde haya muchos ofreciéndose). Por 38$ dos días, nos recogió en el hotel, recorrimos los 2 circuitos de los templos, nos daba sus pequeñas explicaciones en inglés y nos dejaba de vuelta en el hotel por la tarde.
Horarios de los templos
Los horarios de apertura de los templos de Angkor son bastante similares entre sí, aunque hay algunas excepciones a tener en cuenta:
- Angkor Wat, el templo más emblemático del complejo, abre sus puertas a las 5:00 a.m. para permitir la experiencia del amanecer, uno de los momentos más mágicos del viaje. Cierra a las 17:30 h.
- Si lo que buscas es una buena panorámica para el amanecer o el atardecer, Phnom Bakheng es una de las mejores opciones. Al estar situado en lo alto de una colina, ofrece vistas increíbles. Su horario es de 5:00 a.m. a 19:00 h.
- La mayoría del resto de templos abre de 7:30 a.m. a 17:30 h, por lo que es importante organizar bien la ruta si quieres aprovechar al máximo el día.
Día 7: Circuito largo: templos menos turísticos, igual de impresionantes
Empezamos la ruta con el circuito largo, perfecto para un primer contacto sin agobios. Lo hicimos en contra de las agujas del reloj, quiero decir, al revés de lo que indica la ruta, un consejo que nos dio nuestro guía para así no encontrarnos con tanta gente…. Y la verdad es que tuvo razón. Aquí van algunos de los templos que más nos sorprendieron:
- Prasat Kravan: pequeño y diferente, con relieves tallados directamente en ladrillo rojo, cosa poco común.
- Banteay Kdei: templo semi-derruido con un aire místico, rodeado de árboles. Pocas personas y mucha atmósfera.
- Pre Rup: uno de los mejores para ver el atardecer, con sus torres escalonadas y vistas despejadas.
- East Mebon: similar a Pre Rup, pero con estatuas de elefantes de piedra en sus esquinas.
- Ta Som: nos encantó la puerta trasera completamente envuelta por una higuera gigante. Muy fotogénico.
- Neak Pean: situado en medio de un lago, se llega cruzando una pasarela de madera. Curioso y muy tranquilo.
- Krol Ko: poco visitado, con muros cubiertos de musgo y un silencio envolvente.
- Preah Khan: uno de los más grandes e impactantes. Sus largos pasillos, árboles invadiendo estructuras y sensación de aventura nos fascinaron.
Terminamos el circuito en Angkor Thom, la antigua ciudad real amurallada:
- Terraza de los Elefantes: un muro tallado con figuras en relieve, desde donde el rey observaba ceremonias y desfiles.
- Baphuon: un templo-montaña con varias alturas y buenas vistas desde la cima.
- Bayon: nuestro favorito del día, con sus torres decoradas con más de 200 caras sonrientes de Buda mirando en todas direcciones.
Día 8: Circuito corto: amanecer en Angkor Wat y los templos más famosos
Nos levantamos a las 4:30 para vivir uno de los momentos más especiales del viaje: el amanecer en Angkor Wat. Ver cómo el cielo se tiñe de rosa detrás de sus torres es algo difícil de describir. Silencio, emoción y cámaras listas desde las 5 de la mañana. Así es como se vende. La realidad es otra. Nosotros viajamos en enero que no hay mucho turista, y aún así había bastante gente para poder disfrutar de ese tan deseado amanecer. El problema: que amanezca despejado, ocurre 5 veces al año, con lo cual ver el templo reflejado en el agua del lago como aparece en las fotos de Instagram, es casi imposible. Si vais en verano, no me quiero ni imaginar cómo será eso con 100 millones de turistas!!!. A nosotros no nos compensó el madrugón. Pudimos disfrutar de Angkor Wat en su mayor esplendor sobre las 10:00. Así que ahí os lo dejo…
Tras desayunar, seguimos con otros templos importantes del circuito corto:
- Phnom Bakheng: una colina con templo en lo alto y vistas panorámicas. Muy popular también al atardecer.
- Victory Gate: una de las puertas monumentales de Angkor Thom, flanqueada por esculturas y una cabeza de elefante con tres trompas tallada en piedra.
- Thommanon y Chau Say Thevoda: templos gemelos, uno frente al otro, con detalles bien conservados y una arquitectura elegante.
- Ya Keo: menos conocido, pero interesante por su estructura simple y aislada.
- Ta Prohm: el famoso «templo de las raíces», donde la selva ha reclamado su espacio. Las higueras gigantes abrazando las paredes son impresionantes. Aquí se rodó parte de Tomb Raider y se nota por la cantidad de visitantes, pero merece mucho la pena.
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Día 9 – Cultura local y vida rural
Después de dos días intensos entre templos, dedicamos este día a explorar Siem Reap más allá de Angkor.
- Visitamos el Museo Nacional de Angkor, que nos ayudó a entender mejor la historia del Imperio Jemer, su religión, arte y legado arquitectónico. Muy bien presentado, ideal antes o después de visitar los templos.
- Hicimos un paseo en barco por el lago Tonlé Sap, visitando pueblos flotantes. Fue interesante ver cómo vive la gente sobre el agua: casas, colegios e incluso tiendas flotando literalmente.
Al volver al centro, pasamos por el Mercado Nocturno, donde compramos algunos recuerdos, ropa artesanal y picamos algo entre puestos de comida callejera.
Cerramos el día con un masaje camboyano tradicional. Después de tanto caminar, fue una maravilla.
Dónde comer o cenar en Siem Riep
- Chamrey Tree – No solo ofrece auténtica cocina camboyana, sino también una experiencia cultural en un entorno acogedor. Entre sus imperdibles están el Amok, un curry de pescado al vapor en hojas de plátano, y el Lok Lak, carne de res salteada con arroz y salsa de limón.
- Kroya by Chef Chanrith – Reinventa la cocina jemer con un toque contemporáneo y un diseño que honra la herencia local. Su menú de temporada destaca por ingredientes frescos y platos únicos
Día 10 – Regreso a Madrid
Un viaje de 10 días por Camboya permite descubrir la grandeza de Angkor, la vitalidad de sus mercados y la hospitalidad de su gente. Es un recorrido que combina historia milenaria, paisajes vibrantes y una gastronomía que sorprende a cada paso. Al final, Camboya deja una huella que trasciende el viaje y permanece como una invitación constante a volver.
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